La Pro Padel League cerró una ronda de financiación Serie A por 15 millones de dólares liderada por Rick Schnall, copresidente y gobernador de los Charlotte Hornets, lo que representa la mayor captación de capital en la historia de la liga y, hasta el momento, la apuesta institucional más relevante por el crecimiento del pádel en Norteamérica. La ronda, cerrada a fines de marzo y que siguió sumando compromisos adicionales durante abril, también contó con la participación del inversor semilla Left Lane Capital, elevando el financiamiento externo total de la liga a aproximadamente 25 millones de dólares en sus dos primeras rondas.

La PPL se lanzó en 2023 con cánones de entrada para equipos de 200.000 dólares. Hoy, varias franquicias están valoradas por encima de los 10 millones, un incremento de cincuenta veces en menos de tres años. Schnall, quien también es copresidente del fondo de private equity Clayton, Dubilier amp; Rice, se incorporó al grupo propietario de los Hornets junto a Gabe Plotkin en 2023, y su inversión en la PPL marca un caso poco habitual de un propietario con control en la NBA destinando capital personal a una liga deportiva emergente en lugar de a iniciativas vinculadas al baloncesto. Los fondos se destinarán a infraestructura de equipos, desarrollo de jugadores y producción de eventos en las distintas sedes de la PPL en Estados Unidos.

La relevancia estratégica es que el capital institucional y cercano a ligas profesionales ya trata al pádel como una clase de activo creíble y no como una apuesta “lifestyle”. El circuito global Premier Padel, avalado por la Federación Internacional de Pádel, ha sumado a Heineken 0.0 como socio cervecero global y a marcas como Red Bull, Wilson y NTT Data a su cartera de patrocinadores, mientras que el número de canchas en Estados Unidos pasó de menos de 100 instalaciones en 2022 a más de 700 en la actualidad. La participación de Schnall indica que el know-how de propiedad tipo NBA —operación de recintos, empaquetamiento de derechos audiovisuales, ticketing y monetización de patrocinio— se está trasladando a un deporte que históricamente careció de infraestructura comercial sofisticada fuera de España y América Latina.

El efecto posterior será una aceleración en la competencia por la distribución mediática y por las exclusividades de patrocinio a nivel nacional por categoría. La PPL aún no ha asegurado un socio de transmisión lineal en Estados Unidos y utilizará este nuevo capital para cerrar un acuerdo plurianual de derechos antes del ciclo olímpico de Los Ángeles 2028, donde el pádel busca su inclusión. Para los inversores que analizan deportes de raqueta emergentes en Estados Unidos, esta ronda establece un benchmark de valuación que influirá en las negociaciones en torno a ligas de pickleball y en futuras rondas de financiación del propio Premier Padel, que ya ha señalado planes de expansión hacia Asia en 2026 que requerirán capital adicional.