La propuesta de Liberty Media para introducir pilotos reserva permanentes obligatorios en MotoGP ha generado una oposición abierta por parte del director del equipo Ducati Lenovo Team, Davide Tardozzi, quien calificó la estructura como financieramente inviable para equipos que operan bajo los márgenes presupuestarios actuales del campeonato. El desacuerdo, hecho público a comienzos de abril, marca la primera disputa comercial relevante entre Liberty y los constructores desde que la compañía completó la adquisición de MotoGP el año pasado y renombró al titular de los derechos de Dorna Sports a MotoGP Sport Entertainment SL en febrero.
La propuesta de pilotos reserva replica un modelo ya existente en Formula 1, donde la mayoría de los equipos mantiene al menos un piloto de pruebas o reserva a tiempo completo capaz de reemplazar a un titular con poca antelación. Liberty ha argumentado que las recurrentes lesiones de pilotos durante la temporada 2025 dejaron en evidencia fallas en la continuidad de los fines de semana de carrera, especialmente cuando los equipos satélite no pudieron encontrar sustitutos con la rapidez necesaria. La objeción de Tardozzi se centra en el costo de contratos adicionales, personal de garaje y equipamiento en un campeonato que no opera actualmente bajo un tope presupuestario formal, así como en el reducido grupo de pilotos capacitados para subirse a una MotoGP sin extensas pruebas previas.
El contexto estratégico es que Liberty está trasladando metódicamente su “manual” de la F1 a MotoGP. Más allá del plan de pilotos reserva, la compañía está incorporando más circuitos urbanos en Norteamérica y promoviendo una mayor diversidad nacional de pilotos para impulsar el crecimiento internacional en audiencias y patrocinio. Cada uno de estos elementos está diseñado para elevar la valoración comercial de MotoGP hacia múltiplos más cercanos a los de la F1, pero también choca con estructuras de costos históricamente más ajustadas que las del automovilismo de cuatro ruedas.
La señal hacia adelante es que los equipos de MotoGP resistirán cualquier aumento de costos operativos que no venga acompañado de incrementos garantizados en premios o en ingresos por derechos comerciales por parte de Liberty. Esta misma dinámica retrasó durante dos años la implementación del tope presupuestario en la F1 y requirió un complejo esquema de redistribución de ingresos para lograr la aprobación de los equipos. Para Liberty, asegurar el acuerdo de los constructores en estas reformas operativas es una condición previa para la próxima ronda de renovaciones de derechos audiovisuales, incluido el reajuste de la distribución del campeonato en Estados Unidos más allá de su actual acuerdo con Fox Sports. La disputa por los pilotos reserva puede parecer menor en términos económicos, pero representa la primera prueba de si la reestructuración comercial de MotoGP puede avanzar al ritmo que los inversores de Liberty han descontado en la adquisición.







